Loaded (1970)

Autor: José Carlos.

Tras experimentar otro fracaso en las listas de éxitos con su anterior material de estudio The Velvet Underground la banda neoyorquina se plantea dar el aparentemente definitivo golpe, el que condensa toda la fuerza y energía de la formación, el último aliento. Un último golpe que puede noquear las listas de éxitos y alzar a la banda como un referente merecido de la escena musical de inicios de los setenta o acabar por destrozarla, ocultándose entre vinilos y rarezas de tiendas de barrio de alta fidelidad. Sin vaticinar todavía lo ocurrido, resulta necesario poner de relieve dos hechos muy significativos para entender el interior y exterior de este cuarto material de estudio de The Velvet Underground, Loaded. En primer lugar, el fichaje de la banda por Atlantic Records, esto podría presagiar el apoyo discográfico definitivo que tanto anhelaban. Como en todo, en The Velvet Underground la lógica no tiene cabida y Atlantic Records, un sello clásico, decidió que The Velvet Underground se sentiría mejor en el sello filial de esta, Cotillion Records, un sello de origen blues y folk que quería adentrarse en el mundo del rock & roll, pop y rock progresivo. El destino de la Velvet, conforme se suceden hechos en su historia, nos vamos percatando que lo suyo no eran las masas, las facilidades, los privilegios del rock and roll star system americano, la suerte del afortunado. Todo lo contrario, tenían que vivir en el subsuelo, en la necesidad de tocar para alimentarse y en las condiciones extremas de un americano de clase baja de principios de los setenta en una gran urbe llamada Nueva York.
Como segundo suceso significativo que condicionará a la banda es la salida temporal de Maureen Tucker por fuerza mayor, la dulce batería estaba embarazada.
Teniendo presentes estos dos sucesos, es hora de poner el vinilo por la cara A en el tocadiscos (aprenciando que se publicó en Septiembre de 1970), dar al botón para que gire el plato, bajar con sumo cuidado la aguja y disfrutar del Loaded, el álbum más comercial de la banda.

Who loves the sun abre este cuarto álbum de estudio de The Velvet Underground, el sonido es muestra de esta nueva dirección tomada por la banda neoyorquina. Una dirección encaminada al pop, un pop representado de forma melódica, vanguardista y con identidad propia. Las voces, en especial del bajista Doug Yule, suenan perfectamente emparejadas con la instrumentación, apreciando que la producción del álbum es la mejor, o más cuidada hasta la fecha por la banda. Destacar de este primer corte el cambio, gran cambio de ritmo que se sitúa por la mitad-final del tema, un cambio de ritmo con tintes medievales. Pasando al segundo tema nos encontramos de cara, de forma seguida, bajo imperativo deseo de Lou Reed, el tema más épico y popular de la banda, el tema más comercial, Sweet Jane. Era de esperar que dentro del álbum más pop y comercial de The Velvet Underground tenga el himno popular de la misma, la composición más conocida, cantada por todos. Sweet Jane posee un riff de guitarra fabuloso, perfectamente enlazado con el resto de la instrumentación con la característica de que percibimos la voz de Lou por un lado y la música por otro, van separadas para luego unirse de forma inexplicable, algo ilógico, apto de composición para genios de la talla de Lou Reed. Tampoco hay que olvidar el tempo de la canción, las matemáticas aplicadas a la música underground, al igual que la lírica, perfecta y precisa, explícita y cruda, “la vida es sólo para morir” reza una frase de la canción. Prosiguiendo con la cara A, topamos de cara con otro clásico vitalicio, Rock & Roll, la historia de Ginny, pese a las amputaciones podía bailar y disfrutar de un buen Rock & Roll (hoy todos somos Ginny, amputados musicalmente, existen radios musicales?), de eso trata este tercer corte, un Rock & Roll en esencia adulterado con esencias pop, basado en un riff poderoso y penetrante, una entonación vocal inquietante y unos punteos de guitarra magistrales por parte de Sterling Morrison. Como cuarto tema, Cool it Down, escuchar este tema con auriculares a todo volúmen es un placer casi celestial. Disertación pop adaptada a cualquier generación. Por último, para cerrar la cara A de Loaded, New Age, otro clásico interpretado vocalmente por un Doug Yule con un protagonismo extremo en este último trabajo de estudio de The Velvet Underground. Último álbum, la música sufrió una terrible amputación el día que Lou Reed abandonó la Velvet y por consecuencia se evaporó en la nada. Pero, siguiendo con el álbum, una vez posicionada la cara B en el equipo de alta fidelidad escuchamos un tema “directo en vena” como diríamos los conductores musicales de El Bueno, El Feo y El Malo, Head Held High, un rock directo, un puñetazo al hígado que deja sin aliento desde que Lou canta de forma desgarrada y primitiva. Después de mi tema favorito de la cara B, encontramos el corte más débil, bajo mi punto de vista, de este álbum, Lonesome Cowboy Bill, una instrumentación correcta pero sin llegar al punto de emocionarnos como el siguiente tema, I Found a Reason. Las voces son dignas de mención, evocando y por momentos superando a los maestros de los coros, The Beach Boys. Train Round the Bend establece que la distorsión no se olvidó nunca en la Velvet, una distorsión sucia pero genialmente producida, White Light/White Heat?? sería este el sonido que anhelaban en dicho álbum negro??… Para terminar el álbum un tema premonitorio, nos evoca fin, y es cierto ya que Oh! Sweet Nuthin cierra el círculo discográfico de The Velvet Underground. Puede que sea el mejor tema del álbum, no lo pongo en duda, es más, por momentos lo sostengo, Doug Yule demuestra valía para formar parte de la Velvet, pero no para liderarla tras la marcha de Lou Reed. Era de esperar que esto acabara, primero Cale, luego Tucker embarazada sin poder asistir a la grabación de Loaded, Morrison distante… Son muchos los motivos de la disolución, pero la verdad, eso ya no importa, nos dejaron una discografía incomparable, pionera, innovadora y vanguardista. Una discografía mejor que bandas abanderadas como “generacionales” o “míticas” como puedan ser The Rolling Stones. The Velvet Underground termina más pop que nunca, más comercial que nunca sin el respaldo del público, de los medios, de lo comercial, tiene sentido? no pensemos, disfrutemos de su música.

*Este artículo tiene una demora de semanas, pido disculpas. No prometo (ya que puede que mi palabra no tenga credibilidad para vosotros) pero digo que en breve se pondrá al día el blog, pero esto de verdad importa, os importa? sois ovejas?

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